El romance entre Perú y Axel sigue intacto. El cantante argentino volvió a reencontrarse con su público limeño el sábado 16 en Costa 21, en un concierto cargado de nostalgia, emoción y cercanía. Con más de dos décadas de carrera y nueve discos publicados, el artista aseguró sentirse profundamente agradecido por el cariño que siempre recibe del público peruano, al que considera uno de los más fieles y románticos de Latinoamérica.
“Muchas de mis canciones representaron el inicio de parejas o acompañaron matrimonios. Eso me da mucha alegría y también me impulsa a seguir creando canciones que toquen el corazón de la gente”, comentó durante una entrevista previa al show.
El intérprete de “Amo” y “Celebra la vida” explicó que uno de los mayores desafíos de cada gira es elegir el repertorio ideal. Con más de 120 canciones en su trayectoria, Axel admite que siempre existe una deuda pendiente con algunos temas. Por eso, decidió dejar un espacio abierto en sus conciertos para que el público elija canciones “a la carta”, generando momentos únicos y espontáneos en cada presentación.

“El público tiene la verdad y la razón. Los clásicos hay que cantarlos porque la gente no te lo perdona, pero también uno necesita mostrar lo nuevo”, afirmó entre risas.
Tras una pausa artística marcada por la pandemia y por cambios personales, Axel confesó que atravesó una etapa de crecimiento emocional muy intensa. El artista habló abiertamente sobre momentos de tristeza y depresión que terminaron convirtiéndose en inspiración para sus nuevas composiciones.
“Hoy soy una persona más madura y más fuerte. Este disco tiene una carga emocional mucho más profunda porque pude transformar la oscuridad en canciones”, señaló.
El cantante también reflexionó sobre la necesidad de reinventarse sin perder la esencia que lo conecta con sus seguidores. Según explicó, la mayoría de sus composiciones nacen de experiencias reales: historias de amor, desamor, libertad y celebración que forman parte de su propia vida.

Finalmente, Axel destacó el vínculo especial que mantiene con Perú desde hace más de 20 años. Recordó sus visitas no solo a Lima, sino también a ciudades como Cusco, Arequipa, Chiclayo, Piura y Tumbes. “Siempre que vuelvo, siento el cariño de la gente. Me han abierto el corazón y espero que este camino continúe por muchos años más”, concluyó.