Bajo la visión del Abraham Abramovitz, Doktuz forma parte de la comunidad de Empresas B Certificadas, un movimiento global que concibe la empresa como un sistema vivo. Una filosofía que busca cuidar la salud de las personas, de las organizaciones y del entorno, entendiendo que prevenir también es una forma de liderazgo y que los sistemas, como el cuerpo, deben protegerse antes de enfermar.
Su trayectoria combina medicina, emprendimiento y liderazgo. ¿Cómo nace su visión de crear un ecosistema integral que conecte salud, bienestar, tecnología e imagen bajo un mismo criterio médico?
Esta visión nace de la práctica médica y de observar la gran fragmentación con la que solemos entender la salud. Muchas veces se trata el cuerpo por un lado, la mente por otro, la imagen por otro y el trabajo o liderazgo como si no tuvieran relación. Como médico, eso nunca tuvo sentido.
Con los años entendí una idea simple pero poderosa: curar el sistema de salud de su propia enfermedad. La verdadera salud se construye cuando existe coherencia entre prevención, bienestar, autoestima, claridad mental y entorno. Así nace la idea de un ecosistema: aplicar un criterio médico único a todo lo que impacta en la vida de una persona, desde su seguridad y prevención hasta cómo se ve, cómo se siente y cómo toma decisiones.
Doktuz, Alive Wellness Center, Hair8, Doktuz Plus y tu libro Dr. CEO forman parte de una misma arquitectura. ¿Cómo dialogan entre sí?
Todos estos proyectos responden a una misma misión: ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial. Doktuz se enfoca en la salud colectiva, la prevención y la respuesta oportuna; Alive Wellness Center acompaña el bienestar físico y mental; Hair8 trabaja la imagen y la constancia como parte de la autoestima; Doktuz Plus integra tecnología con criterio médico; y el libro Dr. CEO traslada ese aprendizaje al mundo del liderazgo y la toma de decisiones.
No son iniciativas aisladas, sino capas de un mismo sistema. Cada una actúa en un momento distinto de la vida de una persona, pero todas buscan lo mismo: que la salud sea un habilitador de una mejor vida, no solo la ausencia de enfermedad.

Hablas de una visión 360° de la salud. ¿Qué significa, en la práctica, pasar de un modelo reactivo a uno preventivo e integral?
Significa dejar de esperar a que algo falle para intervenir. Un modelo preventivo observa hábitos, contexto, entorno, carga mental y riesgos antes de que se conviertan en un problema. La salud no empieza en una emergencia ni termina en una consulta: comienza en la prevención, la educación, el acompañamiento y la creación de entornos seguros. Cuando integras todo eso, reduces riesgos, mejoras la calidad de vida y permites que las personas funcionen mejor en todos los ámbitos.
En espacios como Asia, donde convergen estilo de vida, alto rendimiento y seguridad, ¿qué rol cumple Doktuz?
En Asia, Doktuz cumple un rol clave: brindar tranquilidad a familias, residentes y gestores. Contar con un sistema médico profesional, protocolos claros y respuesta rápida permite que las personas disfruten y vivan mejor. Además, son entornos ideales para promover la prevención. No se trata solo de atender emergencias, sino de anticiparlas, educar y generar una cultura de cuidado. Doktuz se convierte así en un aliado estratégico que cuida personas y protege decisiones.

Más allá de los servicios, ¿qué impacto te gustaría generar?
Me gustaría que la salud deje de verse como un gasto o una reacción tardía y se entienda como una estrategia de vida y de liderazgo. Cuando una persona está bien, decide mejor; cuando un líder está bien, su entorno mejora.
El impacto que busco es cultural: que personas y organizaciones comprendan que invertir en salud, bienestar y prevención es invertir en claridad, rendimiento y sostenibilidad a largo plazo.