El cuidado de la piel adquiere especial importancia durante el verano, particularmente en ciudades costeras como Lima, donde la exposición solar aumenta de forma significativa en playas y espacios al aire libre. La radiación ultravioleta (UV) del sol es el principal factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de piel. El daño solar se acumula con los años y puede manifestarse tiempo después; por ello, la prevención —uso de protector solar, ropa adecuada, evitar las horas de mayor radiación y revisar la piel con regularidad— es clave para reducir riesgos y favorecer un diagnóstico temprano.
¿Qué es el cáncer de piel? Es el tipo de cáncer más frecuente en el ser humano. Se origina en las células de las capas externas de la piel y está estrechamente asociado a la exposición solar, especialmente en zonas como la cara, la nariz, las orejas y el cuero cabelludo.En el Perú, constituye un problema creciente de salud pública debido a la alta radiación UV y a la exposición crónica sin protección, sobre todo en personas que realizan actividades al aire libre. Factores como la altitud, el fototipo de piel claro, la escasa prevención y la detección tardía contribuyen a su elevada incidencia.
Tipos de cáncer de piel y su frecuencia Desde el punto de vista médico, los más comunes son: • Carcinoma basocelular (70–80 %): el más frecuente. Crece lentamente, pero puede ser localmente destructivo. Suele aparecer en áreas fotoexpuestas. • Carcinoma epidermoide o escamocelular (15–20 %): más agresivo y con posibilidad de diseminación si no se trata a tiempo. • Melanoma (4–5 %): menos frecuente, pero el más peligroso, ya que puede extenderse rápidamente a otros órganos.Existen, además, tumores menos comunes, como el carcinoma de células de Merkel y algunos linfomas cutáneos, que requieren tratamientos especializados.
¿Qué es la radioterapia? La radioterapia es uno de los pilares del tratamiento oncológico. Utiliza radiación de alta energía, aplicada de forma precisa y controlada, para destruir células tumorales o impedir su multiplicación. Es un tratamiento local, indoloro y cuidadosamente planificado para eliminar el tumor preservando al máximo los tejidos sanos.
Radioterapia en el cáncer de piel: una alternativa que preserva la anatomía Aunque la cirugía es una opción frecuente, la radioterapia puede emplearse como tratamiento curativo inicial en muchos casos de carcinomas basocelulares y epidermoides bien seleccionados. Es especialmente útil en zonas delicadas —como cara, nariz, párpados u orejas— donde la cirugía podría generar alteraciones estéticas o funcionales. La radioterapia permite tratar el tumor sin modificar la estructura natural del rostro.
Radioterapia moderna y braquiterapia personalizada en 3D Los avances tecnológicos han mejorado notablemente la precisión de la radioterapia. La braquiterapia, una modalidad en la que la fuente de radiación se coloca muy cerca o en contacto con el tumor, permite administrar dosis altas de forma localizada, minimizando la exposición de los tejidos sanos.Uno de los desarrollos más innovadores es la braquiterapia cutánea con aplicadores personalizados impresos en 3D, diseñados para cada paciente y adaptados a superficies irregulares como la nariz o la oreja. Esto posibilita tratamientos eficaces, con excelentes resultados estéticos y sin alterar la anatomía.Así, la radioterapia moderna —y en particular la braquiterapia personalizada en 3D— se presenta como una alternativa curativa eficaz para tratar el cáncer de piel, preservando la forma, la función y la calidad de vida, especialmente en zonas visibles donde la cirugía podría resultar mutilante.