La obesidad se ha convertido en uno de los principales desafíos de salud pública del siglo XXI. En el Perú, el 62,2% de la población mayor de 15 años vive con sobrepeso u obesidad, una condición que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, enfermedad renal crónica, hígado graso y otras complicaciones que afectan la calidad y la expectativa de vida.
Pese a estas cifras, todavía persiste la idea de que la obesidad es únicamente consecuencia de una mala alimentación o de la falta de fuerza de voluntad. Sin embargo, la evidencia científica demuestra que se trata de una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que requiere un abordaje médico integral.
Así lo señaló el Dr. Vivencio Barrios, cardiólogo del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, profesor asociado de Medicina de la Universidad de Alcalá y uno de los principales referentes europeos en prevención cardiovascular, hipertensión arterial y riesgo cardiometabólico.
"Estamos asistiendo a la gran epidemia del siglo XXI. Las cifras de obesidad continúan aumentando y todo indica que seguirán creciendo debido al sedentarismo, la alimentación hipercalórica y otros factores metabólicos que intervienen en el desarrollo de esta enfermedad", afirmó el especialista.
Barrios explicó que la obesidad afecta prácticamente todos los órganos del cuerpo. En el ámbito cardiovascular incrementa el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca, pero también compromete el funcionamiento del riñón, el hígado y el sistema vascular.
"La obesidad no es únicamente un exceso de peso; es una enfermedad que repercute en numerosos sistemas del organismo y que necesita ser tratada de forma integral", indicó.
Un cambio de paradigma
Durante años, el tratamiento de la obesidad estuvo centrado principalmente en la restricción alimentaria y el aumento de la actividad física. Si bien estos cambios continúan siendo fundamentales, el especialista sostiene que en muchos pacientes no son suficientes para alcanzar una reducción de peso clínicamente significativa.
"No basta con decirle a una persona que haga ejercicio y coma saludable. Es indispensable modificar los hábitos de vida, pero muchos pacientes necesitan además apoyo farmacológico porque existen alteraciones hormonales y neurológicas que favorecen el aumento del apetito y dificultan mantener la pérdida de peso", explicó.
En ese contexto, destacó que la investigación científica ha permitido desarrollar una nueva generación de tratamientos que actúan sobre los mecanismos biológicos relacionados con el apetito y la saciedad, permitiendo un manejo más completo de la enfermedad.
Nuevos tratamientos con beneficios más allá del peso
Uno de los avances más importantes corresponde a los medicamentos basados en semaglutida, un agonista del receptor GLP-1 que imita una hormona natural del organismo responsable de regular el apetito.
Esta molécula ayuda a disminuir la sensación de hambre, aumenta la saciedad y favorece que las personas consuman menos alimentos de manera natural. Sin embargo, según el especialista, su mayor aporte va mucho más allá de la reducción del peso corporal.
"La semaglutida representa un cambio muy importante porque, además de ayudar a perder peso, ha demostrado beneficios sobre el corazón, el riñón, el hígado y el sistema vascular. Hoy hablamos de tratamientos que modifican la evolución de la enfermedad y reducen complicaciones asociadas", sostuvo.
Barrios explicó que múltiples estudios clínicos han demostrado que este tratamiento puede reducir eventos cardiovasculares en personas con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular establecida, además de ofrecer beneficios en pacientes con enfermedad renal crónica, hígado graso e insuficiencia cardíaca.
Wegovy®, una nueva alternativa terapéutica
Dentro de estas nuevas opciones terapéuticas se encuentra Wegovy®, el nombre comercial desarrollado por Novo Nordisk para la semaglutida 2.4 mg de administración subcutánea semanal, indicada para el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso en pacientes que cumplen criterios médicos.
El especialista explicó que la evidencia científica obtenida en estudios internacionales, como el ensayo SELECT, demostró que los pacientes tratados con semaglutida no solo lograron una reducción significativa del peso corporal, sino también una disminución del riesgo de sufrir eventos cardiovasculares mayores.
"Estamos frente a uno de los avances terapéuticos más importantes en el manejo de la obesidad porque sus beneficios van más allá de la pérdida de peso. Se trata de una herramienta que contribuye a proteger diferentes órganos y mejorar la salud integral de los pacientes", destacó.
Combatir el estigma también es parte del tratamiento
El especialista también hizo énfasis en el impacto que genera el estigma sobre las personas que viven con obesidad.
"Cuando una persona siente que es juzgada por su peso, muchas veces deja de buscar ayuda y termina entrando en un círculo vicioso que empeora la enfermedad. Debemos comprender que la obesidad no es un fracaso personal, sino una condición médica que necesita tratamiento", señaló.
Asimismo, consideró fundamental reforzar la educación desde la infancia promoviendo una alimentación saludable, mayor actividad física y la reducción del consumo de alimentos ultraprocesados, con el objetivo de prevenir que las nuevas generaciones desarrollen obesidad desde edades tempranas.
Evitar la automedicación
Frente al creciente interés por estos tratamientos, Barrios advirtió sobre el riesgo de adquirir medicamentos por internet o mediante canales no autorizados.
"Estamos hablando de medicamentos que deben ser prescritos exclusivamente por un médico. Comprar productos de origen desconocido o automedicarse puede poner en riesgo la salud. Cada paciente necesita una evaluación individual para determinar cuál es el tratamiento más adecuado y recibir el seguimiento correspondiente", enfatizó.
Una conversación basada en evidencia
Las declaraciones del Dr. Vivencio Barrios se realizaron en el marco de Vive Ligero, iniciativa impulsada por Novo Nordisk que busca promover una nueva conversación sobre la obesidad, reconociéndola como una enfermedad crónica, reduciendo el estigma que aún existe alrededor de esta condición y difundiendo información basada en evidencia científica sobre los avances disponibles para su tratamiento.
La iniciativa invita a poner el foco en la salud y la calidad de vida, entendiendo que tratar la obesidad significa reducir riesgos, prevenir complicaciones y ofrecer a las personas herramientas médicas que les permitan mejorar su bienestar de forma integral.
El Dr. Vivencio Barrios destacó que la evidencia científica sobre la semaglutida se ha construido a partir de estudios realizados en diferentes grupos de pacientes. Inicialmente, las investigaciones se desarrollaron en personas con diabetes tipo 2, donde se observaron importantes beneficios cardiovasculares. Posteriormente, los ensayos también incluyeron a adultos con sobrepeso u obesidad sin diabetes, así como a pacientes con insuficiencia cardíaca y enfermedad renal, confirmando beneficios que van más allá de la pérdida de peso. El especialista precisó que la mayor parte de la evidencia disponible corresponde a población adulta, ya que es en este grupo donde se han llevado a cabo los principales estudios clínicos.
Frente al aumento sostenido de la obesidad y sus complicaciones, el Dr. Vivencio Barrios hizo un llamado a cambiar la forma en que se entiende esta condición, reconociéndola como una enfermedad crónica que requiere atención médica oportuna, un abordaje integral y tratamientos respaldados por evidencia científica. Asimismo, exhortó a las personas a evitar la automedicación y acudir siempre a un profesional de la salud para recibir una evaluación adecuada. En ese contexto, iniciativas como Vive Ligero buscan promover una conversación más informada, libre de estigmas y centrada en mejorar la salud y la calidad de vida de quienes viven con obesidad.