La forma de salir en Lima está cambiando y, con ella, también los cócteles que marcan tendencia. En medio del auge de experiencias gastronómicas que combinan autoría, sabor y socialización, la Paloma —la clásica mezcla de tequila, cítricos y soda— empieza a ganar espacio entre quienes buscan propuestas más frescas, ligeras y fáciles de compartir.
El auge de los tequilas premium también comienza a sentirse en las barras y propuestas gastronómicas de Lima, especialmente a través de cócteles más frescos, versátiles y fáciles de compartir. En ese escenario, la Paloma gana protagonismo como una bebida que conecta naturalmente con nuevas formas de salir, reunirse y disfrutar de la coctelería.
En este contexto, Tequila 1800 presenta la “Semana de la Paloma”, una ruta gastronómica y de coctelería que, del 20 al 24 de mayo, invitará al público a recorrer algunas de las barras y restaurantes más reconocidos de Lima para descubrir distintas reinterpretaciones de este clásico cóctel mexicano.

La iniciativa reunirá a Carnaval Bar, Bazar, Casa Garbo, Manto y Narciso Bar, espacios donde la Paloma cobrará protagonismo a través de propuestas de autor, perfiles cítricos, insumos locales y maridajes pensados para complementar la experiencia gastronómica de cada lugar.
Cómo preparar una Paloma en casa
Aunque cada barra participante presentará su propia versión, la receta clásica mantiene la esencia que ha convertido a este cóctel en uno de los más comentados del momento.
Ingredientes
2 oz de Tequila 1800
3 oz de soda de toronja
1 oz de jugo de limón fresco
Hielo
Sal para escarchar el vaso
Rodaja de toronja o limón para decorar

Preparación
Escarchar el borde del vaso con sal. Añadir hielo e incorporar el tequila y el jugo de limón. Completar con soda de toronja y mezclar suavemente. Decorar con una rodaja cítrica para potenciar el aroma y el frescor.
La creciente popularidad de la Paloma no solo responde a su sencillez, sino también a la manera en que conecta con una generación que busca experiencias más espontáneas y compartidas. Su perfil ligero y efervescente la ha convertido en una bebida cada vez más presente en cartas de autor, reuniones informales y nuevos espacios gastronómicos de la ciudad.

Con la “Semana de la Paloma”, Lima suma una nueva excusa para descubrir nuevas versiones de este cóctel y explorar cómo este clásico mexicano empieza a integrarse a las experiencias gastronómicas locales.