La moda peruana da un paso hacia el futuro con el lanzamiento de Vanessa, la primera asesora virtual de moda con rostro humano desarrollada por Mosqueira, una firma nacional pionera en el uso de algodón pima, que apuesta por la calidad, la innovación y la democratización de la moda.
“Vanessa no es un chatbot, es un concepto completamente distinto”, explica César Mosqueira, fundador de la marca. “Tiene rostro humano y es capaz de asesorar en moda a las usuarias, combinando más de siete inteligencias artificiales que convergen para ofrecer consejos personalizados”.

La marca, que acaba de cumplir su primer año, se ha caracterizado desde sus inicios por su compromiso con la excelencia. “Entendemos la calidad como un concepto integral: no solo se trata del producto, sino también de la experiencia, del servicio y de las entregas”, señala César. Además, destaca el uso del algodón pima peruano auténtico, diferenciándose de otras marcas que suelen utilizar fibras importadas.
Democratizar la moda con inteligencia artificial
Vanessa surge con una misión clara: hacer accesible la asesoría de estilo a todas las personas, sin importar su presupuesto. “Sabemos que una asesoría de estilo puede ser costosa, y queríamos romper esa barrera. Por eso, Vanessa ofrece asesorías totalmente gratuitas, disponibles 24 horas al día para cualquier persona del mundo”, comenta Mosqueira. “No necesitas ser cliente nuestro; Vanessa está diseñada para todos”.
Además de conversar fluidamente gracias a su IA de lenguaje natural, Vanessa integra tecnologías de síntesis y reconocimiento de voz, animación facial, recomendación personalizada de productos y generación y visualización de imágenes. Incluso puede sugerir artículos de otras marcas si Mosqueira no los ofrece. “Queremos que la experiencia esté siempre enfocada en el usuario, no en la venta”, añade.

Su desarrollo tomó más de ocho meses en colaboración con Future Lab, combinando sistemas de IA con la experiencia de asesores de estilo reales. “Entrenamos a Vanessa con la base de datos de tendencias WGSN, que se adelanta dos años, y con el conocimiento de nuestros especialistas en moda e imagen”, explica.
Más allá de la tecnología, el enfoque de Vanessa busca conectar con las personas desde lo humano.
“Históricamente, la asesoría de imagen se basaba en el tipo de cuerpo o el color de piel. Nosotros queremos romper con eso. Vanessa recomienda de acuerdo a tu personalidad, tu estilo de vida y lo que te gusta”, afirma Mosqueira.
Innovar como parte del ADN
Para Mosqueira, la innovación no es una opción, sino una necesidad. “Hoy la innovación ya no es un lujo; es parte del ADN de cualquier marca que quiera crecer”, sostiene el fundador. “Invertir en tecnología no nos aleja de lo humano, sino que nos acerca al futuro”.
Actualmente, la marca trabaja en la versión 2.0 de Vanessa, que permitirá el reconocimiento visual de los usuarios y la generación automática de outfits personalizados. “Queremos que Vanessa pueda verte, analizar tus rasgos y ofrecerte combinaciones únicas que se ajusten aún mejor a ti”, anticipa.
