Magliano, conocido por su enfoque lúdico y subversivo, se une a Veja en una colaboración que reinventa la icónica bota de fútbol vintage. La alianza combina la estética experimental y conceptual de Magliano con la sostenibilidad y calidad artesanal de Veja, dando como resultado un diseño inclusivo, cultural y contemporáneo.
La Panenka nace de una referencia directa al calzado de fútbol vintage. ¿Qué aspectos técnicos y simbólicos de esas botas clásicas fueron esenciales para reinterpretarlas a través del lenguaje de diseño de Magliano?
En realidad no intervenimos en el diseño icónico del zapato; principalmente jugamos con algunos aspectos como el acto de atar los cordones y envolverlos alrededor del calzado. En la lengüeta superior trabajamos de manera gráfica, reimaginando a Magliano como un club de fútbol para añadir un elemento lúdico e irónico.

En este modelo, la lengüeta doblada y perforada se convierte en un elemento estructural clave que permite un cordonado asimétrico. ¿Cómo equilibraron funcionalidad, ergonomía y expresión estética en esa decisión de diseño?
El zapato no cambió, por lo que la calidad responde a los más altos estándares de Veja. Sus productos se caracterizan por una atención especial a la comodidad y la durabilidad. Esto nos permitió movernos libremente hacia una dirección más lúdica: el zapato es un homenaje a la provincia italiana.
La colaboración lleva la estética del fútbol hacia un territorio más sartorial, casi experimental. ¿En qué momento el deporte deja de ser una referencia y se convierte en materia prima conceptual?
Amo el fútbol porque es un deporte popular, no es burgués. El fútbol está en todas partes en Italia, pero no pertenece a todos. Para las mujeres y las personas queer puede ser una herida abierta. Así que se trataba de decidir qué fútbol iluminar, y esto queda claro en nuestra campaña: el fútbol es una mujer.

El uso de tres juegos de cordones introduce una lectura gráfica y modular del zapato. ¿Qué papel juega el color como herramienta narrativa en esta pieza y cómo dialoga con los contrastes característicos de Magliano?
Lo que normalmente es funcional —atar, envolver, anudar— a menudo se convierte en un adorno en nuestros diseños. Queríamos traducir esto en la colaboración a través de una presencia acentuada de los cordones. Los colores hacen referencia al mundo de las láminas de Panini y a los recuerdos de infancia vinculados al juego.
Magliano suele trabajar desde la noción de “provincia”, periferia y realismo mágico. ¿Cómo se traduce este imaginario más territorial que urbano en un objeto global como una zapatilla?
Para nosotros, la provincia pertenece más al alma que a un lugar físico. Las historias sobre esos espacios liminales entre la ciudad y el campo tienen voz en todo el mundo. Mi autora favorita es la brasileña Clarice Lispector, y ella habla de lo no metropolitano. La idea del fútbol funciona en este contexto de la misma manera universal.
Esta Panenka se define como un zapato unisex sin recurrir a soluciones neutras. ¿Cómo construyen un lenguaje naturalmente no binario a través de la forma, los volúmenes y los detalles?
Es muy importante para nosotros generar conversaciones significativas en torno a la fragilidad propia de los cuerpos vulnerables sin concesiones, creando un elemento de subversión que emancipe cualquier prenda de la subordinación a los estereotipos.

Los materiales trazables y de origen sostenible son centrales para VEJA. Desde tu perspectiva como diseñador, ¿cómo trabajar con una paleta de materiales tan específica y técnica condiciona —o potencia— la creatividad?
En algún momento estaremos —espero— obligados a crear únicamente dentro de límites ambientales. Así que es un ejercicio muy necesario el que estamos haciendo, y una gran oportunidad para aprender de Veja, una autoridad tan respetable en el discurso de la producción ética.
La Panenka original tiene una fuerte carga histórica ligada al fútbol y a la cultura popular. ¿Qué significa para ti intervenir un objeto con memoria colectiva y reescribirlo desde una sensibilidad contemporánea?
Nos encanta jugar con objetos populares que son íconos. Todo lo que es popular dentro del marco de la memoria colectiva nos interesa. La bota de fútbol, especialmente en Italia, es casi un objeto sagrado, algo digno de veneración —pienso, por ejemplo, en el relicario de Maradona—. Intervenir una bota de fútbol para nosotros es como portar un legado, algo que está arraigado más en la cultura popular que en el deporte.

Después de recibir el Premio Karl Lagerfeld de LVMH en 2023, ¿cómo ha evolucionado su enfoque al colaborar con marcas consolidadas sin perder la tensión crítica que define a Magliano?
La clave es mantenerse fiel a la exploración de discursos que son relevantes para nosotros. Trabajamos con un gigante del calzado de seguridad porque el workwear forma parte de nuestro ADN. Colaboramos con una empresa italiana de alta sastrería para enriquecer nuestra exploración de los clásicos. Es importante elegir de manera significativa a los socios con los que colaboramos, siempre que sea una oportunidad para aprender y crecer.