El diseñador peruano David Gutiérrez, CEO y director creativo de Gino Bigioni, llevó a Nueva York una propuesta nacida íntegramente desde el Perú, convirtiendo el calzado y los accesorios en vehículos para contar parte de nuestra historia y diversidad cultural. La colección fue presentada en Iconic Runway New York, plataforma internacional realizada en el marco de la temporada de moda neoyorquina y concebida para conectar a diseñadores con prensa, compradores, estilistas y profesionales de la industria global. La edición neoyorquina reunió 19 presentaciones y contó con la presencia de diseñadores latinoamericanos provenientes de Perú, Argentina y Venezuela, convirtiéndose en una vitrina para el talento de la región.
La propuesta de Gino Bigioni estuvo compuesta por diez diseños inspirados en diferentes símbolos, paisajes y expresiones culturales del Perú: Líneas de Nazca, Chakana, Cóndor, Flor de la Cantuta, Otorongo, Paiche, Santa Rosa de Lima, Caballito de Totora, Tumi y Alpaca. Cada concepto fue reinterpretado desde la mirada contemporánea de David Gutiérrez y llevado a botas, calzado y accesorios a través del trabajo sobre cuero, bordados, aplicaciones, texturas y elementos ornamentales. Así, los geoglifos de Nazca, la majestuosidad del cóndor, la fuerza del otorongo, las fibras y texturas asociadas a la alpaca o la delicadeza de la flor de la Cantuta dejaron de ser únicamente referencias visuales para convertirse en piezas de moda con identidad propia.

La experiencia en Nueva York representó mucho más que una presentación internacional para la marca. Desde la conceptualización y desarrollo realizados en Perú hasta su llegada a una de las capitales mundiales de la moda, el proyecto buscó demostrar que la identidad peruana puede dialogar con códigos contemporáneos sin perder su esencia. La pasarela permitió presentar las piezas en movimiento, mientras que las posteriores sesiones fotográficas realizadas en las calles de Nueva York trasladaron la colección fuera del runway, enfrentando sus materiales, formas y referencias peruanas con la arquitectura y energía urbana de la ciudad. Santa Rosa de Lima fue elegida como el diseño de cierre de la colección, completando una narrativa en la que diez historias diferentes construyeron una sola mirada sobre el Perú.

Para David Gutiérrez, esta participación marca también una nueva etapa en la construcción de Gino Bigioni como una firma peruana de autor con proyección internacional. Más que trasladar símbolos nacionales a una pieza de moda, el desafío estuvo en interpretarlos, transformarlos y hacer que puedan ser comprendidos desde cualquier parte del mundo. La experiencia de Iconic Runway abre así un camino para continuar contando historias a través del diseño y demostrar que mirar hacia nuestras raíces no significa mirar hacia atrás: significa encontrar en ellas nuevas posibilidades para crear, evolucionar y llevar al Perú cada vez más lejos.