Y así llegamos al cierre de “Sostenibilidad: Un destino necesario”: una experiencia que durante tres fechas reunió cine, activaciones y momentos para compartir, recordándonos que disfrutar, aprender y cuidar el planeta pueden ir de la mano. Durante este recorrido, cada botella reciclada no solo sumó una oportunidad más para participar por pasajes dobles internacionales, sino que, gracias al esfuerzo conjunto, permitió reunir cerca de 9,000 botellas a lo largo de las tres jornadas, alcanzando un total de 94,5 kg de plástico y transformando cada acción individual en un impacto real para el medio ambiente. Todas fueron entregadas a ANIQUEM, aliado del Avión Solidario, para contribuir al pago de los tratamientos de niños con quemaduras. Porque generar conciencia también es dejar huella. Y hoy, esa huella es positiva.











