3.33, el nuevo libro de Alessandra Sala, es una experiencia editorial que transforma frases personales en gestos de acompañamiento y conexión. Nace en uno de los momentos más desafiantes de su vida: su proceso de separación y divorcio mientras sostenía la crianza de dos hijos y la responsabilidad de su negocio.
Lejos de ser un libro convencional, 3.33 es una recopilación de frases breves, escritas originalmente como recordatorios personales y ejercicios de autoayuda que le permitieron sostenerse emocionalmente y cambiar la forma en la que afrontaba su realidad.
Durante casi un año y medio, Sala fue escribiendo pensamientos que la ayudaban a mantenerse enfocada, aceptar lo que no podía controlar y recordar sus metas. Esta práctica íntima encontró un nuevo sentido cuando decidió compartir algunas de esas frases en su cafetería, primero impresas en las mangas de los cafés para llevar y luego en pequeños papelitos entregados al azar.
La reacción fue inmediata: los clientes los conservaban, los comentaban y los convertían en pequeños gestos de compañía y consuelo.

UN LIBRO PARA ABRIR, SOLTAR Y REGALAR
El impacto de estos mensajes llevó a que el proyecto tomara forma editorial junto a Planeta. 3.33 reúne 200 frases seleccionadas de más de 500 y propone una experiencia de lectura distinta: no tiene páginas numeradas, puede abrirse en cualquier punto y sus hojas son desglosables. La intención es que cada lector pueda arrancar una frase, dedicarla y compartirla con alguien que la necesite.
El título está cargado de significado personal y espiritual. El número representa un mensaje de guía y acompañamiento, la idea de que no se está solo. Ese concepto atraviesa todo el libro e invita a la introspección, a la aceptación y a vivir el presente con mayor conciencia.

Desde su mirada como escritora y fotógrafa, Alessandra Sala construye un objeto sensible y cuidadosamente diseñado, donde cada frase dialoga con la tipografía y el espacio. Más que un libro de autoayuda, 3.33 es una invitación a reconectar con el poder personal y a entender que el bienestar también puede compartirse.