SUSCRÍBETE
Lifestyle

Esto No Es Terapia

Cuatro voces se reúnen en un podcast que habla sin filtros de adultez, autoestima, relaciones, trabajo y conciencia emocional, desde la experiencia, el humor y la honestidad. Publicado: 30 de enero de 2026

Por Arianna Gonzales

Hablar de emociones sin solemnidad es, hoy, un acto casi revolucionario. Esto no es terapia nace como un espacio de conversación honesta, donde no hay diagnósticos ni discursos cerrados, sino vivencias compartidas. Conducido por Eduardo Romay, Talía Echecopar, Francho Sierralta y Natalia Merino, el pódcast propone mirarse sin filtros y hablar de aquello que incomoda. Sin caretas, desde el humor y la experiencia personal.

“Esto no es terapia” es un nombre potente y provocador. ¿Cómo nació la idea del pódcast y en qué momento supieron que ese tenía que ser el título?

Natalia: La idea del pódcast nació hace bastante tiempo. De hecho, en una reunión de brainstorming y crecimiento que tuvo Talía con Sebastián (Guerrero, su mánager), empezaron a hablar sobre la posibilidad de tener un programa para nuestra generación, personas de más de 30 años. La idea era tocar temas cotidianos, divertidos e importantes, con puntos de vista diferentes. Sentíamos que había un público desatendido y que teníamos muchas cosas por contar.

Talía: El nombre nace porque cada vez que nos juntábamos salíamos más livianos: descargados, aliviados, pero también enriquecidos por escuchar distintos puntos de vista y experiencias. Eso te amplía la mente, aligera la carga de la vida. Ahí entendimos que eso que nos pasaba podía convertirse en un espacio para más gente, pero también teníamos claro algo: no somos terapeutas ni nuestra voz puede —ni pretende— reemplazar a un profesional. Queríamos invitar a una reunión entre amigos, de desestrés y aprendizaje colectivo.

Eduardo: Honestamente, yo me perdí un poco del proceso de creación del programa. Nati me llamó para una reunión en su oficina y, de repente, aparecieron Francho y Talía sin aviso. Parece que había sido un casting premeditado sin que yo lo supiera. Realmente, un inicio interesante.

Hablan de relaciones, trabajo, desarrollo personal y emociones desde lo cotidiano. ¿En qué momento sintieron que sus propias experiencias podían convertirse en conversación pública?

Francho: En conversaciones casuales que se extendían por horas, entre risas y dramas, siempre terminábamos pensando: “Esta conversación pudo ser un gran pódcast”.

Talía: Creo que las experiencias, los errores y los aprendizajes son lo que nos hace evolucionar. Si nuestras historias pueden ayudar a otros, o al menos hacerlos sentir acompañados, distraerse, reírse o incluso evitar caer en errores que nosotros ya cometimos, entonces vale la pena.

Eduardo: Todos en el mundo tenemos cosas que decir. Todos tenemos historias interesantes que compartir. La diferencia es que nosotros nos atrevimos a contarlas en público, romper un poco el tabú y, al mismo tiempo, entretener.

“La cancelación es algo cada vez más recurrente, pero en el fondo siempre llegamos a la misma conclusión: somos honestos y congruentes con lo que decimos y con lo que sentimos”, afirma Natalia.

Como creadores de contenido, ¿qué cambia cuando dejan de hablar desde el “personaje” y se muestran desde lo humano y vulnerable?

Natalia: Este proyecto me ha permitido mostrar a la Natalia detrás del personaje. Aunque siempre he dicho que soy la misma persona frente y fuera de cámara, sí existen filtros antes de publicar contenido. Este espacio me ha dado la libertad de hablar con más confianza. Las cámaras graban, pero nosotros conversamos como si estuviéramos en la sala de nuestra casa. Tratamos de editar lo menos posible para que todo sea real.

Talía: Te acerca más a la gente, pero también es un arma de doble filo. Yo siempre hablé de moda y mantuve una barrera clara entre mi contenido y mi vida privada. Esta es la primera vez que me muestro más, pero me cuido de no exponer mi intimidad solo por vistas. Sigo aprendiendo a mantener ese balance.

Eduardo: Siempre he tratado de ser auténtico. Para mí sería agotador tener una máscara para redes y otra para la vida personal. La madurez es hacer lo correcto, en el momento correcto y en el lugar correcto.

«Nosotros no queremos decirle a nadie cómo sentirse, solo que escuchen cuatro posturas diferentes», afirma Eduardo.

Tocan temas sensibles e incómodos. ¿Sienten una responsabilidad especial al poner estas conversaciones sobre la mesa?

Natalia: Definitivamente. Siempre tocamos estos temas con responsabilidad, sabiendo que las palabras tienen impacto. Hablamos desde la experiencia, desde un espacio seguro, compartiendo tanto aciertos como errores.

Talía: Es importante dejar de vivir en piloto automático y atrevernos a tener conversaciones que necesitamos drenar, analizar y soltar.

Eduardo: Hay una responsabilidad en la forma, pero también en no dejar de decir algo por miedo al qué dirán. Al final del día, es una conversación entre amigos y el programa se llama, literalmente, “Esto no es terapia”.

¿Cómo han vivido la recepción del público?

Natalia: Con mucha gratitud. Ver la respuesta y la comunidad que se está formando es emocionante. Logramos lo que queríamos: conversaciones honestas, cotidianas y divertidas.

Talía: Tenía mucho temor porque sentía que me exponía de verdad. Me sorprendió leer comentarios valorando mi lado más personal. Eso conecta.

Eduardo: Me gustó ver cómo personas que estaban en contra del programa ahora dicen que se van enamorando de él. Darle una oportunidad hace la diferencia.

«Como creadores de contenido, entendemos la responsabilidad que tiene nuestra voz y tratamos de usarla de manera positiva», dice Talía Echecopar.

El pódcast propone escuchar, reflexionar y cuestionarse, más que dar respuestas. ¿Qué esperan que se lleve alguien después de escuchar un episodio?

Natalia: Que se sientan parte de una conversación entre amigos, que encuentren sentido de pertenencia y comunidad. Que se sientan escuchados. Poco a poco queremos incorporar más el feedback y la interacción de nuestra comunidad en los episodios.

Talía: Que se sientan acompañados. La adultez ya es bastante dura como para no tener un espacio para reírse de uno mismo.

Eduardo: Nosotros no queremos decirle a nadie cómo sentirse, solo que escuchen cuatro posturas diferentes.

Francho: Los mejores feedbacks son cuando nos dicen que nos sienten como su grupo de amigos. Creo que la gente empatiza con cada uno de nosotros según su edad y contexto, y buscamos siempre ver los temas desde un punto positivo y alegre.

Mirando hacia adelante, ¿hasta dónde quieren llevar “Esto no es terapia”?

Natalia: El cielo es el límite. Hoy estamos enfocados en que el proyecto siga creciendo y llegue a más personas.

Talía: Me encantaría hacer programas en vivo e interactuar con la comunidad.

Francho: En realidad, creemos que el pódcast puede crecer mucho y expandirse a nuevos formatos.

«Sería increíble poder conocer, compartir e interactuar con las personas que están detrás de la pantalla», dice Francho sobre el futuro de

Agradecimientos:

PRODUCCIÓN: The Branded Lab (@thebrandedlab.pe.).

FOTOGRAFÍA: Andrés Espinoza (@andresespinozafoto).

ASISTENTES DE FOTOGRAFÍA: Jesús Álvarez y Junior Gonzales.

VIDEO: Fabiola Paredes (@its.faabs).

DIRECCIÓN DE ARTE Y STYLING: Guillermo Alvarez (@elpibedeguille).

HAIRSTYLE: Ivone Chavez (@ivonebeauty).

MAKEUP TALÍA Y NATALIA: Christian Matta (@christmatta).

MAKEUP EDUARDO Y FRANCHO: Carina Crisostomo (@cabrimellmakeup).

AGRADECIMIENTOS DE LOCACIÓN: Wynwood House (@wynwood.house).

AGRADECIMIENTOS DE STYLING: Ayni (@ayniuniverse); MBO (@comunidadmbo); ECRU ( (@ecru.brand); Almudena Miliani (@ almudena.miliani); Intimoda (@intimoda_peru); fiji swim (fiji_swim); Gino Amoretti (@gino_ amoretti)

compartir:

Lifestyle

VER MÁS