En una entrevista exclusiva con ASIASUR, el diseñador peruano Jorge Luis Salinas comparte el detrás de su reciente triunfo en los Latin American Fashion Awards 2025, donde fue reconocido con el premio al “Proyecto Artesanal del Año” por su colección inspirada en la danza de tijeras, una tradición andina declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Los Latin American Fashion Awards, uno de los eventos de moda más influyentes del continente, celebran cada año los proyectos que promueven la creatividad, la sostenibilidad y la diversidad cultural. En su edición 2025, el triunfo del diseñador peruano Jorge Luis Salinas y su marca J. Salinas colocó nuevamente a nuestro país en la vitrina mundial de la moda, destacando la fortaleza de su herencia textil y el potencial de la colaboración entre diseñadores y comunidades artesanas.
Aún con la emoción fresca, Salinas admite que vive un momento vertiginoso. “No pensé llegar tan rápido a este punto. Hace unos años soñaba con presentar mis colecciones en Milán; ahora siento que el mundo sí nos está mirando”.

Su victoria en República Dominicana fue doblemente significativa. Por un lado, consolidó su nombre entre los grandes del continente ante un jurado encabezado por figuras como Donatella Versace, Anna Dello Russo y Nina García; por otro, su colección galardonada reivindicó la fuerza del trabajo artesanal y la herencia cultural peruana.
“En el Perú no solo hay creatividad, sino creatividad de lujo”, afirma con convicción. A través de sus diseños, invita al mundo a descubrir un universo donde tradición y moda vanguardista coexisten en armonía.
Su propuesta, basada en fibras naturales, técnicas ancestrales y diseño contemporáneo, resalta la minuciosidad del bordado y la estructura de cada prenda. Cada pieza se concibe como un objeto de museo: cuidadosamente moldeada al cuerpo, donde la delicadeza y el hilo se entrelazan en una danza visual.
Reinterpretando el movimiento del hilo
La colección premiada —inspirada en la danza de tijeras— celebra la energía, el ritmo y la destreza de los danzantes andinos. Salinas reinterpretó el movimiento, los colores y la iconografía de esta tradición ancestral para transformarlos en siluetas modernas y vibrantes.
El proceso fue completamente artesanal. Las piezas fueron elaboradas por mujeres de Huánuco, Puno y Huancavelica, cuyas manos tejieron durante meses los hilos que hoy recorren pasarelas internacionales. “Me he sensibilizado mucho con sus historias. Muchas no tuvieron estudios, pero su talento y precisión las convierten en verdaderas maestras”, cuenta.
Más allá de los materiales, existe una conexión emocional profunda. Algunas de estas artesanas han podido mejorar su calidad de vida gracias al trabajo textil. “Son historias que te marcan: una señora que compra su primera refrigeradora, otra que logra techar su casa o enviar a sus hijos a estudiar. Eso también forma parte de la colección”.

Gamarra, el punto de partida
Antes de conquistar Europa, Jorge Luis Salinas se formó en el emporio comercial de Gamarra, donde fundó la recordada marca Emporium en los años noventa. “Ahí aprendí todo: escalado, calidad, confección. Sin Gamarra no estaría aquí”, reconoce.
Para él, el emporio textil del corazón de Lima sigue siendo un laboratorio de ingenio, resiliencia y talento popular. “Gamarra es la fuerza del emprendedor peruano. Es donde el trabajo artesanal se transforma en industria”. Cuando dedicó su premio a Gamarra, no fue un gesto de nostalgia, sino de justicia.
El valor de lo nuestro
Desde su debut en Milan Fashion Week, Salinas entendió que la moda peruana no necesita seguir tendencias: necesita creerse capaz. “Tenemos todo: cultura, materiales y manos talentosas. Lo que falta es inversión y visión”.
Su paso por Italia elevó su estándar. En Milán, cada pasarela exige perfección en modelos, escenografía e iluminación. “Competimos con marcas como Dolce & Gabbana; hay que estar a ese nivel. Todo cuesta, pero también enseña disciplina y perseverancia”.
El diseñador celebra que el nombre del Perú empiece a aparecer en los calendarios oficiales de la Cámara Nacional de la Moda Italiana. “Mostrar nuestras fibras y nuestro colorido en un contexto de lujo cambia la narrativa. Ya no somos solo folklore: somos moda de autor”.

Creatividad, impacto y sostenibilidad
La firma Jorge Luis Salinas se construye sobre un delicado equilibrio entre creatividad, impacto social y sostenibilidad. No produce en masa ni sigue el ritmo acelerado del fast fashion. Cada prenda exige tiempo y precisión.
“No puedo aceptar grandes volúmenes de pedidos todavía, porque no cuento con suficientes artesanas capacitadas para mantener la calidad. Es un proceso que crece poco a poco”, explica.
Aun así, el interés internacional continúa en aumento. Estilistas de celebridades y revistas de lujo europeas han comenzado a fijarse en su trabajo, publicando editoriales sobre sus prendas y trayectoria. “No sé hasta dónde llegará todo esto, pero sé que estamos avanzando. Y lo más bonito es que cada paso abre puertas a nuevos talentos peruanos”.
Su meta es consolidar una red nacional de producción artesanal moderna y sostenible, donde la moda funcione como vehículo de desarrollo. “Cuando una prenda cambia una vida, ese es el verdadero lujo”.
El legado de una visión
El triunfo de Jorge Luis Salinas en los Latin American Fashion Awards no solo corona su carrera; reafirma al Perú como epicentro de una nueva estética latinoamericana, donde el lujo se teje con identidad.
“Quiero que los jóvenes vean que sí se puede. Que la moda peruana tiene un lugar en el mundo, pero ese lugar se gana con trabajo, respeto y amor por nuestras raíces”.
Hoy, sus tejidos aparecen en revistas italianas, japonesas y portuguesas, y sus piezas han sido descritas como esculturas blandas que envuelven el cuerpo. Sin embargo, Salinas prefiere mirar hacia adelante: seguir dibujando, tejiendo y creyendo. “Perú tiene todo. Solo falta creer más en nosotros mismos”.
Esa es la esencia de su camino: una moda que no solo viste, sino que cuenta historias. Historias de mujeres que tejen sueños, de un país que se reencuentra con su identidad y de un creador que supo transformar el hilo en arte.