Mayella Lloclla regresa a los escenarios con Baila Luna, Báilame, una puesta en escena que, a través de la historia de una niña y su abuela, propone una reflexión sobre la importancia de la familia, la memoria y las raíces culturales. En la obra, interpreta a Killa, una niña de diez años que viaja al campo con la intención de convencer a su abuela de mudarse a la ciudad, pero termina descubriendo un universo lleno de historias, canciones y aprendizajes que transforman su manera de ver la vida.
Lloclla asegura que la construcción del personaje fue un proceso profundamente emotivo, ya que la conectó con experiencias personales junto a su madre, quien también enviudó hace algunos años. Esa vivencia le permitió comprender el valor de respetar las decisiones de quienes amamos y entender que acompañar no siempre significa cambiar la vida del otro, sino estar presente desde el cariño y la empatía.

La actriz considera que la obra también plantea una reflexión necesaria sobre la forma en que las nuevas generaciones se relacionan con sus seres queridos. En una época dominada por las redes sociales y la tecnología, destaca la importancia de recuperar los espacios de conversación, escuchar las historias familiares y fortalecer los vínculos humanos más allá de las pantallas.
Reconocida por promover la identidad peruana a lo largo de su carrera, la artista sostiene que conocer el país y sus tradiciones es fundamental para fortalecer el sentido de pertenencia. Hija de padres ayabaquinos, afirma que el amor por el Perú nació desde su infancia y que hoy busca transmitir ese mismo orgullo a las nuevas generaciones, incentivándolas a descubrir la riqueza cultural y humana que existe en cada región.

Además de esta temporada teatral, Mayella adelantó que próximamente volverá a la televisión con una nueva producción y que en diciembre llegará a los cines Olaya, película inspirada en uno de los grandes héroes del Perú. Paralelamente, continúa preparándose para participar por tercer año consecutivo en la Festividad de la Virgen de la Candelaria junto a la agrupación de caporales Mi Viejo San Juan, una experiencia que, asegura, ha fortalecido aún más su conexión con las tradiciones del país.