El arte contemporáneo encuentra cada vez más formas de relacionarse con la vida cotidiana. Ya no se trata únicamente de elegir una obra para colocar sobre una pared, sino de descubrir piezas capaces de dialogar con la arquitectura, aportar carácter a un ambiente y generar nuevas experiencias. En ese escenario se desarrolla Quimera Art Studio, una propuesta que explora la conexión entre creación artística, diseño y tecnología.
El proyecto tiene como uno de sus principales impulsores a Mauricio López Merino, arquitecto cuya trayectoria profesional ha estado vinculada a la estrategia, la innovación y el desarrollo de marcas. Esa formación influye en su aproximación al arte, especialmente en la manera de concebir cada pieza: desde su concepto y composición hasta los materiales y la relación que establecerá con el entorno.

Su incorporación al circuito artístico también tiene una historia familiar. María Gracia Murguía Somocurcio, creadora de Quimera Store y Quimera Art Studio, fue quien lo animó a desarrollar y mostrar públicamente una faceta creativa que durante años había permanecido en un espacio más privado. La iniciativa terminó convirtiéndose en un proyecto compartido, donde ambos aportan desde diferentes áreas.
Obras que buscan ocupar un espacio propio
El universo visual de Quimera se reconoce por una combinación de geometrías, figuras, animales, contrastes y acentos de color. Sin embargo, la propuesta no se limita a la imagen.
En sus obras aparecen acrílicos, relieves, capas superpuestas y marcos intervenidos que permiten trabajar con distintas profundidades. El resultado cambia de acuerdo con la iluminación y el ángulo desde el que se observa, haciendo que determinados detalles aparezcan o adquieran mayor protagonismo.

Esta característica permite que las piezas establezcan una relación más cercana con el espacio. En lugar de funcionar como elementos aislados, interactúan visualmente con aquello que las rodea y pueden convertirse en puntos centrales dentro de una composición interior.
Entre las colecciones desarrolladas por López Merino se encuentran Surrealismo Cotidiano, Carry-on y Luz Vertical, parte de un lenguaje que continúa ampliándose. Sus obras han llegado a exposiciones colectivas y permanentes en Lima, Cusco y la costa este de Florida.
Una experiencia que continúa después de mirar
La exploración no termina en los materiales físicos. Quimera incorpora tecnología en determinadas piezas para permitir que el espectador acceda a contenidos digitales mediante su celular.
Este recurso introduce una dimensión adicional a la obra. El visitante puede pasar de la contemplación a la interacción y descubrir elementos que complementan la pieza física. Así, la tecnología funciona como un puente entre el objeto artístico y nuevas formas de acercamiento.

La investigación también se extiende hacia otros soportes. Piezas verticales y tridimensionales, objetos decorativos y accesorios forman parte de una búsqueda que lleva el lenguaje desarrollado por el estudio hacia diferentes categorías.
La intención no es reproducir una misma obra en distintos productos, sino encontrar la manera de trasladar sus conceptos y recursos visuales a cada formato.
Un lenguaje que continúa creciendo
La propuesta de Quimera Art Studio se encuentra así en un proceso de expansión. Arquitectura, diseño, arte y tecnología conviven dentro de un proyecto que busca explorar diferentes maneras de relacionarse con los objetos y los espacios.
Para López Merino, esa evolución también significa ampliar las posibilidades de la creación artística. Una obra puede comenzar en una superficie, incorporar volumen, activar una experiencia digital y posteriormente encontrar una nueva interpretación en un objeto.

Con esta perspectiva, Quimera Art Studio construye un lenguaje que trasciende el formato tradicional y se acerca a una nueva generación de consumidores de arte y diseño: personas que buscan piezas con carácter, pero también propuestas capaces de generar curiosidad y conversación.
El proyecto continúa desarrollándose entre Lima, Cusco y nuevos escenarios internacionales, mientras su universo creativo encuentra más espacios para crecer.
