Giulliana Vallebuona ha construido una carrera en movimiento. Comunicadora de formación, empresaria, modelo y, recientemente, actriz, ha transitado por distintos escenarios profesionales sin alejarse de un mismo eje: la comunicación y la creatividad. Su experiencia en el mundo corporativo, su paso por Madrid y la creación de una agencia de marketing conviven hoy con nuevos desafíos, como su participación en el Miss Perú y su debut cinematográfico en la película peruana ¡Amigo, por ahí no es!
Después de varios años en España, donde cursó una maestría, se especializó en neuromarketing y puso en marcha su propio proyecto empresarial, la modelo regresó a Lima para abrir una nueva etapa. En el camino, aparecieron oportunidades que la llevaron a explorar facetas que hasta entonces había mantenido al margen de su carrera.

De las comunicaciones al emprendimiento internacional
Su historia profesional comenzó en la Universidad de Lima, donde estudió Comunicaciones. Apenas dos meses después de ingresar, inició sus prácticas en Red Bull, empresa en la que permaneció durante seis años y donde encontró un espacio para desarrollar su interés por el marketing, la creatividad y la generación de ideas.
Al terminar la carrera, decidió ampliar sus horizontes y se trasladó a Madrid para cursar una maestría en Marketing y Gestión Comercial y, posteriormente, una especialización en Neuromarketing. La experiencia internacional no solo amplió su perspectiva sobre la industria, sino que también la llevó a identificar nuevas oportunidades.
Durante sus estudios de posgrado, y con la intención de mantener el ritmo profesional al que estaba acostumbrada, decidió emprender junto a su socia Carla Diaz. Así nació No Name Logo Agency, una agencia de marketing y creación de contenido con operaciones entre Europa y Latinoamérica.

«Siempre me apasionó mi trabajo en Red Bull, especialmente la creatividad y la posibilidad de desarrollar ideas y verlas realizadas. En algún momento quise hacer algo propio, que me gustara y que me permitiera explorar nuevas posibilidades», comenta.
Actualmente, la agencia desarrolla proyectos de branding, identidad visual, estrategia y producción de contenidos audiovisuales. Su presencia en ambos continentes les permite, además, trabajar propuestas dirigidas a distintos mercados y conectar las necesidades de las marcas con las particularidades de cada audiencia.
Una nueva etapa entre Lima y Madrid
Después de varios años en España, Giuliana decidió regresar a Lima. El cambio de ciudad coincidió con una etapa de nuevas oportunidades que la llevó a mirar hacia espacios que antes no había considerado como parte de su camino profesional.
Una de ellas fue la actuación. Mientras aún vivía en Madrid, recibió una invitación para participar en un casting en Lima, justo cuando tenía previsto viajar al país. Aunque nunca había actuado profesionalmente, decidió aceptar el reto. Semanas después, recibió la noticia de que había sido seleccionada para formar parte de una producción cinematográfica peruana.
A esta oportunidad se sumó una segunda propuesta. Magaly Venegas, directora del Miss Perú La Libertad, se comunicó con ella para invitarla a participar en el certamen. La propuesta ya había surgido en años anteriores, pero Giuliana había decidido postergarla para concentrarse en sus estudios, su desarrollo profesional y la creación de su empresa.

«Antes sentía que, si asumía un reto como el Miss Perú, no podría dedicarle el tiempo que necesitaba. Quería terminar la universidad, hacer mi maestría, especializarme y fundar mi propia empresa. Ahora siento que es el momento de explorar otras facetas», explica.
Su participación en el certamen marca así una nueva etapa en la que la comunicación adquiere otra dimensión: ya no solo desde el ámbito empresarial, sino también desde la exposición pública, el modelaje y los nuevos desafíos personales.
Su debut cinematográfico
¡Amigo, por ahí no es! representa su primer acercamiento profesional a la actuación y una oportunidad para conocer desde dentro el proceso detrás de una producción cinematográfica. Del rodaje al trabajo del equipo creativo y de producción, la experiencia le permitió descubrir una industria que hasta entonces había observado desde otra perspectiva.
Aunque siempre había sentido interés por el arte, el teatro y el cine, nunca se había animado a dar el salto a las artes escénicas. El casting terminó convirtiéndose en ese punto de partida.

«La experiencia fue maravillosa. Conocí personas espectaculares, hice muy buenos amigos y pude ver por primera vez cómo funciona un set de grabación, cómo se organiza un guion y todo lo que implica una película», recuerda.
Entre los mayores retos estuvo interpretar escenas emocionalmente exigentes. Una de ellas, particularmente dramática, representó un desafío por la carga de la historia, inspirada en hechos de la vida real. Aunque la película tiene un tono de comedia, también aborda situaciones que requieren una interpretación más profunda.
La experiencia tuvo, además, un punto de conexión con su trayectoria. Desde su formación en comunicaciones, pudo observar de cerca las estrategias de marketing y comunicación que acompañan una producción cinematográfica.
Disciplina, organización y nuevos horizontes
Dirigir una agencia con operaciones internacionales mientras asume compromisos vinculados al Miss Perú y a la actuación requiere una agenda cuidadosamente organizada. Para Giuliana, la planificación ha sido una constante desde sus primeros años profesionales, especialmente durante la etapa en que combinaba estudios y trabajo.
Hoy, además, debe coordinar actividades entre Perú y España, con una diferencia horaria que puede llegar a siete u ocho horas. Lejos de verlo únicamente como una dificultad, considera que trabajar entre ambos mercados también amplía las posibilidades creativas de la agencia.
Con los años, sin embargo, su relación con la disciplina ha cambiado. Si antes se exigía cumplir horarios y mantener agendas muy estructuradas, ahora busca incorporar mayor flexibilidad y prestar atención a sus propios ritmos.

«He aprendido a escucharme y entender cuándo necesito parar. Antes era demasiado estricta con mis horarios, pero ahora sé que también es importante tener flexibilidad y encontrar un equilibrio», señala.
Su siguiente capítulo todavía está en construcción. El crecimiento de su agencia, su participación en el Miss Perú y su debut en el cine abren nuevas posibilidades para una carrera que se ha caracterizado por no permanecer en un solo lugar.
Para Giuliana, explorar nuevas facetas también implica aceptar la incertidumbre y entender que cada etapa puede traer consigo una oportunidad inesperada. Su recorrido, entre la comunicación, el emprendimiento, el modelaje y la actuación, refleja precisamente esa disposición a probar nuevos caminos y convertir cada experiencia en parte de una historia profesional que continúa escribiéndose.